Primeramente todos guardamos nuestro equipaje en los buces. Escuchamos la misa y nos despedimos de nuestros familiares.La despedida fue dura, puesto que en muchos de los casos fue la primera vez que nos separamos de nuestros padres.
Cuando llegamos a Paracaya chicos y chicas ayudamos a bajar las maletas, las chicas empezamos a armar las carpas en el edificio nuevo. Fue una experiencia realmente divertida puesto que nuestra carpa era para tierra y no hacía para adentro, al inicio no cabíamos como armarla pero nos las ingeniamos para levantar la carpa.
Tiempo después nos reunimos en la capilla, para formar los grupos, que fueron casi idénticos ha los de el retiro espiritual, cuando empezó la repartición me entristeció saber que no estaría con ninguna de mis amigas. Me costo un poco adecuarme al grupo pero después de un tiempo, empezamos a hablar entre todos para cumplir con la consigna de crear una barra y mascota para el grupo que nos distinguiera de los demás.
Fue divertido, compartir las ideas con los demás,todos estábamos entusiasmados y queríamos que todo saliera bien así que pusimos la mejor de las ganas y disposición para que el grupo saliera adelante.
Fue divertido, compartir las ideas con los demás,todos estábamos entusiasmados y queríamos que todo saliera bien así que pusimos la mejor de las ganas y disposición para que el grupo saliera adelante.
Durante la noche la sensación de tristeza por no volver a casa se hacia cada vez mas fuerte nos pusimos melancólicas con ganas de llorar porque extrañábamos a nuestros papas,pero la dinámica que realizamos junto a la profesora nos alegro a todos.
Dormir con mis amigas era una experiencia extraña, el sueño no se podía conciliar nos pusimos a hablar y reír de muchas tonterías.
Dormir con mis amigas era una experiencia extraña, el sueño no se podía conciliar nos pusimos a hablar y reír de muchas tonterías.
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